Advertencia
  • JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 980

Las mujeres y el amor/malos – tratos. El masoquismo

Ana Cristina Carlós es psicoanalista vinculada a Fundación Anna O. y  miembro de Discurso Freudiano Escuela de Psicoánalisis

La complejidad del tema de la mujer y el sufrimiento nos invita abordar estos casos desde una perspectiva interdisciplinaria y desde diferentes perspectivas.

El psicoanalisis ha puesto en tela de juicio las apariencias, para profundizar en los lazos amorosos entre los seres humanos siempre en el límite del conflicto como así lo plantea la propia condición humana y el desarrollo del amor a lo largo de la cultura. El amor se ofrece bajo sus diferentes matices y modalidades, deslizándose desde amor sensual a las pasiones y en sus desbordes a las locuras amorosas donde el sujeto queda a expensas de un otro gozador que dispone de su cuerpo y mente a voluntad.

Es la investigación en su vertiente clínica la que nos guía a los nuevos descubrimientos en relación al masoquismo.

El amor se constituye en el lazo esencial entre los seres humanos y nos muestra en sus tropiezos que más allá de sus vestiduras y sus ropajes nos revela que en las relaciones humanas algo va mas allá del bien y del amor humano para penetrar en los sórdidos vericuetos y oscuridades donde algo en el mal encuentra un bien bajo el nombre de amor y sacrificio, o amor y muerte. Donde un trato con características abusivas se transforma en un mal-trato, que acontece cuando la relación con un otro se transforma en una pasión desmedida que pide aun mas.

Una propuesta que contiene una exigencia de entrega sin límites, ensombreciendo una existencia y revelando su costado oculto que linda con la destrucción. Exigencia de sufrimiento y sacrificio de un ser a expensas de otro.

Si profundizamos en la historia de estos sujetos encontramos historias marcadas por el abuso, abandono, la depresión o la melancolía. 

Esa esa parte desconocida en nosotros mismos que irreverente y pulsional empuja al sujeto al sufrimiento del cual no es una tarea sencilla desprenderse, constituyéndose así, en una demanda que lo atrapa y esclaviza.

Expresándose en esa entrega a un supuesto dios oscuro del cual no se puede medir ni sus límites y ni sus exigencias.

Hemos conocido y muy de cerca, lo que se ha entendido por masoquismo en lo popular que pone en evidencia una concepción reducida y simplificada que es la que me interesaría poner en cuestión.

  • La definición de Jaques Lacan, psicoanalista francés, elimina la vulgaridad de pensar que a una mujer le gusta que la maltraten o que la humillen y eso es ser masoquista.

Es el masoquismo un concepto escasamente trabajado fuera del psicoanalisis. Considerarlo nos permitirá encontrar razones sobre el padecer femenino, y no exclusivamente, porque se trata de la diversidad sexual.

Es necesario un desarrollo mucho más amplio de este concepto y es por ello que acudimos al aporte de la escuela francesa, para poder asir su significado en profundidad y otorgarle el verdadero estatuto que toca la experiencia del ser y su existencia. Remarcando estos dos últimos términos que es lo que me interesa profundizar. Y por otro lado abordar con eficacia esta posición masoquista.

Para rebatir los prejuicios reinantes, comenzaremos por decir que el masoquismo.

  • No se centra exclusivamente en el dolor y el maltrato físico, sino que comienza con el sometimiento psíquico. Una voz que ordena y dictamina y otra que se somete.
  • No se agota exclusivamente en la puesta en juego de una agresión física, puede disfrazarse de ternura.
  • Tiene que ver con una posición frente al otro y se constituye en una forma determinada de dominación y de degradación de lazo con el semejante. Reduciéndolo a convertirse en un objeto de manipulación al capricho de otro.
  • Se cristaliza en el fantasma Amo – esclavo, un dominador y un dominado. Uno que ordena otro que obedece.
  • Puede ser hombre o mujer. Puede emerger desde cualquier posición sexual.
  • Interroga el lugar del sacrificio no como un don, sino como un modo de reconocimiento y de lazo amoroso, aunque destructivo y que promueve la abolición del juicio y la razón, anulando al sujeto que desea.

Podemos observar tomando en cuenta estos ítems y numerosos casos clínico que demuestran como las consecuencias sufrientes y angustiantes del rigor de un pensamiento que une amor y padecimiento pasan a constituirse en la lógica de una vida. Donde hemos podido observar como se entretejen los imperativos y mandatos que conducen al sujeto por fuera de los límites

Pactos / tratos-maltrato

¿Que tipo de trato supone el masoquismo para terminar en un mal-trato, o en sus extremos en violencia criminal?
Las relaciones entre los sexos siguen perfilándose bajo esas pequeñas diferencias irreconciliables, acuerdo como desacuerdos, contratos inconscientes, un trato con maltrato. Pactos que traicionan la dignidad humana.

Muchas veces existen formas de establecer un lazo amoroso bajo la forma de un contrato comercial tomando a una persona como un bien, como un objeto de manipulación, que es el horizonte del masoquismo, como Jacques Lacan(1963) lo formula al manifestar que esa relación masoquista se inscribe en un cumplimiento reglado.
Se expresa con un pacto inconsciente. El sujeto lo ejerce sin saber que en el fondo de esa relación masoquista existe un modo reglado de tratar a una persona. El marques de Sade tiene que ver con esto. El amo es un sujeto sádico que deshumaniza el destino de la victima.

El sujeto que lo padece ignora muchas veces las condiciones de este trato o pacto que puede ser llevado durante años o durante toda la vida.

Se esperaría en el mejor de los casos que el lazo entre dos seres debería ser otra cosa que un frió contrato, sino que el lazo amoroso requiere de un acuerdo que dignifique al sujeto.
Un encuentro entre dos seres en un pacto de palabra, una alianza, un trato de respeto que anuncie una posible connivencia. Un buen trato.

En el caso del masoquismo existe un contrato donde una parte formula condiciones y exige cumplimiento. ¿Es con sangre que el contrato se sella? Es indeleble, tácito. No se quiere pero se obedece.

En el libro la “Venus de las Pieles” de Leopold von Sacher-Masoch, escritor austriaco, nos muestra la esencia del masoquismo en el erotismo al mostrar un contrato de sometimiento de un hombre Severino, a una mujer Wanda. Aquí se trata de algo claramente firmado para el goce sexual.

Pero cuando se trata del masoquismo existe la anulación de la persona y en la mayoría de los casos no existe contrato escrito, pero si una relación fija y rutinaria que no permite escapatoria, de ese contrato tácito que se ha firmado y que debe ser cumplido al pie de la letra. Son situaciones de fragilidad extrema.

Como hemos mencionado anteriormente el masoquismo en su acepción vulgar ha caído en una banalización del termino hasta el extremo de proferir esa famosa frase que si “a una mujer la maltratan es porque le gusta” teniendo solo como finalidad la manifestación de un despotismo machista reducido a una ideología.

Falsa trampa para ver solo en el maltrato físico una visión superficial que intenta justificar una estructura de poder machista que hoy en día se encuentra profundamente cuestionada.
Este acto de entrega a un ser tomado como omnipotente reduce al otro al silencio y la obediencia. Y es solidario de una historia infantil de malos- tratos y abusos.

Es incomprensible, que alguien no se atreva a salir de ese lugar, pero a veces es un “ único lugar “ lugar de dependencia y existencia. Aunque el sitio sea el rechazo, el menosprecio o como un ser arrojado como un perro debajo de la mesa.

Es desde estos conceptos que el psicoanalisis puede aportar una revisión, en tanto el masoquista, renuncia a su ser, para en nombre de un supuesto amor y entrega transformarse en un objeto al que un Otro omnipotente puede manipular a través de una voluntad imperativa ejercida desde una voz que ordena obediencia. El sujeto muestra así su fragilidad quedando sin defensas a expensas de otro que le marca el destino de su vida.

“El amor puede convertirse en odio, la compasión en crueldad”.E. Munch

¿ Pero donde se aloja la vida aquí?
El estereotipo coloca como masoquista a una mujer sumisa más, otra vez podemos equivocarnos porque se necesita una intensa actividad para sumirse en la pasividad. Lacan plantea que la posición masoquista es solidaria de un fantasma masculino.

Pero como no se trata de género vamos a extender la posición masoquista a la diversidad sexual, o bien en las relaciones familiares, tanto en el hombre como en la mujer, o quizás pueda suceder en la relación entre una madre y un hijo, entre hermanos etc.

Este tipo de posición existe cuando el trato cotidiano se transforma en un mal-trato sumiendo al sujeto en una existencia padecida, en un sentimiento de culpa permanente por no cumplir los ideales del otro desde un cuestionamiento moral. La culpa victimiza.

Y es importante en el abordaje del masoquismo, no victimizar, porque esto si es un callejón sin salida, en tanto victimizar es solidaria del agrandamiento del personaje supuestamente omnipotente y hace obstáculo a su desprendimiento.

Se requiere un trabajo intenso con la persona que padece o que sufre este tipo de relación para mostrarle la complacencia desconocida e irracional en la identificación con el ejerce el dominio. Sabemos desde las fuentes freudianas que el amor perdido se transforma en identificación inconsciente. Y esta es otra clave que debemos encontrar en el sujeto masoquista. El franquear las identificaciones es la única posibilidad de cierto desprendimiento de esa posición de entrega incondicional al monstruoso amo.

Podemos comprobar como en los servicios sociales muchos profesionales se encuentran con las idas y vueltas de mujeres que acudían en busca de ayuda pero que no lograban desprenderse del amo que ejercía la violencia.

Los profesionales se interrogaban : ¿Dónde estaba el limite? ¿Porque a pesar de todas las ayudas sociales y todas las intervenciones el sujeto violentado volvía una y otra vez a la relación de sufrimiento y de sumisión?

Esta experiencia que se verifica en los servicios sociales, son repetidas en todo el mundo. Por eso se requiere además de la intervención social, un trabajo terapéutico profundo que no se sostenga solamente en directivas de lo que se debe hacer, sino, que le permita al paciente un trabajo de separación de esos ideales amo-esclavo pero sin victimizar.

Helene Deutsch, pionera en el estudio de la mujer nos plantea que El masoquismo se afirma en una renunciación a los valores positivos de la vida.

El abordaje de estos casos supone una no victimización porque ya viene victimizada, es preciso crear un nuevo espacio para alojar ese sufrimiento y reducirlo y que el sujeto que padece se convierta en un ser activo, que le permita ser solidario consigo mismo activo en un cambio estructural.

Bibliografia.

  • Jacques Lacan.
    • Seminario III “Las Psicosis” . Editorial Paidos.
    • Seminario VII. La Etica del psicoanalisis .Editorial Paidos
    • Seminario  X. La Angustia. Editorial Paidos
  • Helene Deutsch “Masoquismo”
  • Olga M. de Santesteban . “El enigma de la Femineidad”. Editorial Semblant
  • Olga M. de Santeseban “ El erotismo femenino” trabajo pagina web:discurso freudiano.
  • Leopol von Sacher Masoch « La Venus de las Pieles » Tusquet Editores

Inicia sesión para enviar comentarios

Silencios Rotos

  • 1
  • 2
  • 3
Prev Next

Silencios Rotos E.F.V. Nº 9 de MUJERES DE ANNA O.

Erase una vez una princesita pequeña y preciosa que vivía en un país encantado...

29-09-2014 14:39 Silencios Rotos

Silencios Rotos M.C.L.J. Nº 10 de MUJERES DE ANNA O.

Llegué a Anna O en un momento de mi vida en el que me encontraba muy mal. Me r...

29-09-2014 14:39 Silencios Rotos

Silencios Rotos EFC Nº 8 de MUJERES DE ANNA O.

Nací hace 24 años. Tengo dos hermanos, uno mayor que yo dos años y otro cuatro...

29-09-2014 14:39 Silencios Rotos

Silencios Rotos B.D.P. Nº 7 de MUJERES DE ANNA O.

Si tuviera que hablar sobre mi vida no sabría cómo empezar, pero ya puesta…mi ...

29-09-2014 14:38 Silencios Rotos

Silencios Rotos E.M. Nº 6 de MUJERES DE ANNA O.

Entré en el grupo de jóvenes cuando tenía 20 años, ahora tengo 24 y soy volunt...

29-09-2014 14:35 Silencios Rotos

Silencios Rotos R.A. Nº 5 de MUJERES DE ANNA O.

Nací el 6 de Junio de 1956 en una familia humilde con muchos hermanos, muchas ne...

29-09-2014 14:35 Silencios Rotos

Destacados