Silencios Rotos EFC Nº 8 de MUJERES DE ANNA O.

Nací hace 24 años. Tengo dos hermanos, uno mayor que yo dos años y otro cuatro años menor. Mi infancia la recuerdo muy divertida, estaba aprendiendo a bailar, íbamos a fiestas, a la feria y todo eso, en fin muy típica.

Con trece o catorce años estudiaba solfeo. Durante el primer año todo fue muy bien, las clases de solfeo se daban en el colegio, pero al llegar al segundo curso había que asistir a conservatorio y entonces, pasada una semana de clases me entró la “depre”. Yo no sabía lo que me pasaba, tan sólo que allí no quería estar, así que mi madre, viendo la situación, me sacó.

Después de unos años, cuando terminé octavo de E.G.B., igual que la mayoría de mis compañeros, no sabía qué estudiar. Los maestros hablaron con mi madre y le aconsejaron que lo mejor sería que hiciera BUP en vez de F.P. y así fue: comencé el instituto.

El primer año me pasó lo mismo que con solfeo, tampoco quería estar allí, sin embargo, lo aprobé con buenas notas, pero con otra “depre”. En 2º de BUP me matriculé en el instituto donde estaba mi hermano porque era como más familiar.

Acabado el bachiller mi única idea era trabajar, así que ese mismo verano empecé en una empresa en la que conocí al que es ahora mi marido, ahorramos un dinerillo y nos compramos una casa.

Después de cuatro años y medio de relación nos casamos. ¡Por fin! Se iba a hacer mi sueño realidad, pero como sabéis, la historia se repite y al otro día de casada, me entró tal agobio en mi casa, que salí literalmente corriendo a casa de mi madre. La sensación que tenía era, como en las otras dos ocasiones igual que si a un animal criado en cautiverio lo sueltan en su hábitat natural, es muy raro que sepa moverse y sobrevivir por ese mundo desconocido.

Al cabo de unos meses de casada, si se puede decir así, me trajo mi madre a Anna O.

En Anna O he encontrado, aparte de unas buenas compañeras y magníficas profesionales, la respuesta al porqué del temor al cambio: me asustaba ir siendo mujer (de niña se está muy bien, ¿verdad?).

Ahora después de año y medio de un gran trabajo en el Programa, soy una mujer feliz. Tengo una hija con un año, un marido fantástico que gracias a su apoyo, durante mis crisis, ha ayudado a superarme, y sobretodo tengo una manera de ver las cosas distinta a la de antes.

¡Ah! Y como a la tercera va la vencida, adelante a todas, porque aunque se repita la historia, si la veis venir, no os afectará como las veces anteriores.

EFC

Nº 8 de MUJERES DE ANNA O.